A Fondo

Requiere Tijuana organizar su territorio con criterios de sustentabilidad: CIGAMX

Una visión de largo plazo ayudará a evitar que se agraven los impactos ambientales, económicos y sociales de la fragmentación de ecosistemas: José Carmelo Zavala


Es muy importante recuperar una relación biocultural e impulsar soluciones basadas en la naturaleza. Es muy importante recuperar una relación biocultural e impulsar soluciones basadas en la naturaleza.

16 de marzo de 2026

POR: Hiptex

TIJUANA.- La organización del territorio en Tijuana, que colinda con municipios mexicanos y con otro país, requiere una visión de largo plazo y sustentabilidad para evitar que se agraven problemas derivados de la fragmentación de ecosistemas, que impactan a la biodiversidad, el ambiente, la sociedad y la economía.
Así lo remarcó en entrevista el ingeniero José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental México (CIGAMX), quien al hablar de territorio y sustentabilidad se refirió a la cuenca hidrológica del Río Tijuana, un ecosistema compartido no solo por municipios como Tijuana y Tecate, sino por el vecino estado de California.
“La geopolítica nos dijo que la última parte de la cuenca, la parte baja del Río Tijuana, es de Estados Unidos y le pusimos una frontera, no solo entre Tijuana y Tecate, sino la frontera de otro país; cómo hacer que el manejo de la cuenca tenga una visión de sustentabilidad con tantas autoridades, legislaciones y hasta diferentes países, es muy complicado”, consideró.
José Carmelo Zavala añadió que por esta fragmentación que se hace de los ecosistemas con otros fines de organización, a veces es más difícil armonizarlos, porque se separan para comprenderlos, pero resulta que la necedad de la realidad es junto y pegado, así que tal vez una clave es ver al desarrollo sustentable como un proceso y no tanto como meta.
“Es muy importante recuperar una relación biocultural e impulsar soluciones basadas en la naturaleza, para así afrontar los retos que nosotros mismos nos hemos puesto enfrente al tomar decisiones con una visión de corto plazo en los gobiernos, las empresas y como sociedad, ya que las instituciones se han ido alejando de esa relación bio cultural”, opinó.   
El ambientalista, egresado del Programa LEAD del Colegio de México, recordó que hace 30 años el municipio de Playas de Rosarito era una delegación de Tijuana y hoy hasta se habla de la Tijuana Este como si pudiera ser otro municipio, pero la experiencia enseña que luego de separarse, los municipios se ven forzados a trabajar juntos en tareas comunes.
“Después de que hacemos esta separación, nos damos cuenta que hay cosas que nos son comunes y entonces decimos Zona Metropolitana, para referirnos a Tijuana, Playas de Rosarito y Tecate, e intentamos conectarlo, integrarlo, con vialidades, bulevares o que se conecte el transporte público, cambió nuestro pensamiento de un tiempo a otro”, comentó.
Zavala Álvarez agregó que otro ejemplo es el Río Tijuana, que fue pavimentado hace unas décadas, poniéndole concreto por un tema de seguridad y por las inundaciones, pero hoy se piensa que el último tramo del Arroyo Alamar no se debe de pavimentar y que, en cambio, debe dejarse como un proyecto eco hidrológico.
“Es importante preguntarnos cómo organizamos el espacio, los lugares, el área o la casa en donde vivimos, las ciudades, sus colonias y delegaciones; debemos analizar cómo esto se relaciona o no con una visión de largo plazo y sustentabilidad, considerando variables como los recursos naturales y la capacidad de carga de los ecosistemas”, enfatizó.
Acerca de este tema, la ingeniera químico Jessica Castañeda Castillo, asesora técnica del CIGAMX, recalcó que Baja California presenta indicadores ambientales en los que son evidentes las fuertes presiones del territorio, ya que más del 85% de la población vive en zonas urbanas, concentrando Tijuana y Mexicali el 70% de la población del estado.
“La región sufre un estrés hídrico; en gran medida, depende del agua del Río Colorado, cuya cuenca enfrenta reducciones históricas de caudales y pone este tema en focos rojos; según la Comisión Nacional del Agua, el estado presenta acuíferos con niveles significativos de sobreexplotación, particularmente en los valles agrícolas de Mexicali y San Quintín”, dijo.
Por su parte, el maestro Luis Gerardo Domínguez, subdirector del CIGAMX, dijo que cuando se analiza sostenibilidad y territorio en Baja California debemos considerar tres dimensiones clave, una de ellas es el crecimiento urbano acelerado, dado que la expansión irregular ha generado presiones sobre zonas de recarga hídrica y ecosistemas costeros.
“Otras dimensiones clave son la vulnerabilidad climática, ya que el estado es altamente sensible a sequías prolongadas y, sobre todo, la dinámica transfronteriza, porque la interacción con San Diego y el estado de California implica retos compartidos en materia de calidad del aire, gestión del agua y residuos sólidos”, consideró.
Al participar hace unos días como expositora del Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, la doctora Sárah Eva Martínez Pellegrini, Investigadora del Departamento de Estudios de Administración Pública de El Colegio de la Frontera Norte, mencionó tres ideas que considera centrales para tener una visión sostenible o acercarse a la sustentabilidad.
Al exponer el tema “Sostenibilidad y territorio: algunos apuntes para Baja California”, la académica refirió en primer lugar la idea de que todo proceso de desarrollo precisa sostenibilidad ambiental. ya que al hablar de desarrollo sostenible, se debe entender que si no es sostenible, no puede llamarse desarrollo.
Como segundo punto, precisó que la sostenibilidad tiene una dimensión temporal, que es central, porque no puede pensarse en un corto plazo, sino que debe tener en cuenta la satisfacción actual y futura de necesidades, de lo contrario no será algo sostenible, mientras que como tercer punto, destacó la importancia de no alcanzar los puntos de no retorno.
“Existen puntos de no retorno, porque cuando hablamos de sostenibilidad, tenemos que adoptar una visión sistémica; si nosotros llevamos el sistema al extremo, se va a provocar un quiebre y eso es un punto de no retorno de alguna manera”, expuso Martínez Pellegrini.
En una lógica de desarrollo sostenible o sustentable, añadió, lo que estaríamos tratando de buscar es una homogeneidad y coherencia entre el crecimiento económico de la población, los recursos naturales y la sociedad, de manera que se evite poner en peligro la vida en el planeta y la calidad de vida de la humanidad.
Como posibles líneas de acción para avanzar hacia la sostenibilidad, destacó mejorar el suministro de agua, la producción de agua, las viviendas, el transporte o los procesos industriales, además de manera los desperdicios con responsabilidad medioambiental y limpiar zonas con residuos contaminantes.
Asimismo, resaltó armonizar el desarrollo energético y de los recursos naturales; intervenir en la mitigación de impactos y restauración del medio ambiente, en bosques, lagos y humedales, así como adaptar los procesos industriales para eliminar residuos contaminantes, buscando un consumo de energía responsable y una economía circular.  


TAGS

TE PUEDE INTERESAR

Cerrar la brecha en financiamiento femenino: el siguiente reto del sistema financiero

A Fondo 12 de marzo de 2026

Ley Daryela: La obligatoriedad de atender con perspectiva de género en el Estado de Baja California

A Fondo 12 de marzo de 2026

De la marcha a los resultados: empresas deben impulsar políticas reales de equidad

A Fondo 11 de marzo de 2026