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Economía circular y consumo responsable, claves para generar menos residuos: CIGA
México genera cada día casi 140 mil toneladas de residuos y cada persona genera en promedio 1.076 kilos de residuos al día; el reto más importante es no confundir reciclaje y economía circular
El 80% de residuos sólidos urbanos tiene potencial de aprovechamiento.
TIJUANA.- El país genera casi 140 mil toneladas de residuos al día, un inventario gigante y un reto que debemos afrontar no sólo con economía circular, sino con un consumo más responsable que produzca menos residuos y los separe, dijo el ingeniero José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental (CIGA).
Lo anterior en el marco del Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, en donde el doctor German Ruiz Méndez, director general de Fomento y Desempeño Urbano Ambiental Sostenible de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), expuso el tema “De la gestión de los residuos a la economía circular: una nueva política ambiental”.
Allí, el empresario y ambientalista, egresado del Programa LEAD de Estudios Avanzados en Desarrollo Sustentable y Medio Ambiente, con sede en el Colegio de México, exhortó a la ciudadanía a evitar la generación indiscriminada de residuos, más aún cuando se es turista, porque el turista suele generar tres veces más residuos y consumir tres veces más agua.
Necesitamos, remarcó Zavala Álvarez, hacer un turismo más responsable y más consciente del impacto que causa en una comunidad y más el que llamamos turismo de alta gama, el turismo de “todo incluido”, con bufetes “hasta que te llenes”, porque se tienen datos de que genera tal vez un desperdicio del 50% o más de la comida que se prepara.
Otra estrategia clave para disminuir residuos es la separación, algo que parece obvio y es aceptado por gran parte de la ciudadanía, por comunidades y fraccionamientos, pero que no se ha logrado operativizar, porque los recolectores no realizan una recolección separada, por lo que se trata de un cambio cultural que requiere de un trabajo socioambiental.
En cuanto a los rellenos sanitarios, el director del CIGA precisó que falta un esfuerzo mucho mayor para que estos sitios funcionen adecuadamente en el país, aunque también hay voces que afirman que los rellenos sanitarios son una tecnología que se debe de ir abandonando.
Clasificamos a los residuos, dijo, en Residuos Sólidos Urbanos (RSU), de competencia municipal; Residuos de Manejo Especial (RME), de competencia estatal, y Residuos Peligrosos (RP), de competencia federal, pero hay empresas que generan residuos de los tres.
Recordó que la economía circular implica mucho más que el manejo de residuos o el reciclaje y aunque las instituciones ambientales dan especial énfasis a los residuos, cambiar el paradigma involucra también a otras dependencias de gobierno, como las áreas de economía.
“Otra etapa de la economía circular es la ampliación del ciclo de vida de los productos, pero antes de ampliar el ciclo de vida de los productos hay otra etapa en la que se aporta a la economía circular, la etapa del diseño de los productos, a través de un ecodiseño, un diseño pensado en el post consumo, que considera qué se hará con el producto después”, dijo.
La economía circular, explicó, es un concepto virtuoso, inspirado en lo que ya hacían nuestros abuelos, que solían reparar, remanufacturar y reutilizar productos, hoy este concepto está siendo revalorado, se ha convertido en política pública y se ve reflejado en una ley general.
Al moderar el Seminario, la ingeniera Jessica Castañeda Castillo, asesora técnica del CIGA, indicó que el gran reto es no confundir reciclaje y economía circular, ya que ambos términos se usaban indistintamente en leyes estatales previas a la Ley General de Economía Circular.
“A veces pensamos que separar es reciclar y no es así; que acopiar es reciclar, y tampoco es así, y que reciclar es economía circular y tampoco es así; en el área ambiental, yo creo que ha habido una confusión; economía circular es muchísimo más, estamos de gloria que ya sea una política pública, porque vamos a modificar el rumbo de la gestión de residuos”, reiteró.
En su turno, el maestro Luis Gerardo Domínguez, subdirector del CIGA, opinó que la transición hacia la economía circular no depende sólo de nuevas tecnologías, sino de políticas públicas, infraestructura, participación ciudadana y coordinación entre gobiernos, empresas, academia y sociedad, al tiempo que destacó que México debería aprovechar mejor sus residuos.
“Cerca del 80% de los residuos sólidos urbanos tiene potencial para aprovechamiento, entre los que destacan los residuos alimentarios, la jardinería, los plásticos, el papel, el cartón y el mismo vidrio; esto abre oportunidades para el desarrollo de nuevas cadenas de valor vinculadas al reciclaje, al compostaje, a la recuperación de materiales y a la innovación”, dijo.
Como expositor del Seminario, el doctor German Ruiz Méndez, director general de Fomento y Desempeño Urbano Ambiental Sostenible de la Semarnat, remarcó que el Reglamento de la Ley General de Economía Circular es un documento ya consolidado y ya hay sectores como el de llantas o plásticos, que están listos para empezar a trabajar con economía circular.
“Estamos ya en la recta final de la publicación del reglamento, esperamos que a final del mes ya esté en el Diario Oficial”, anticipó.
Citando el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos, presentado por la Semarnat en 2026, detalló que en México cada persona genera en promedio 1.076 kilos de residuos al día y el país suma 139 mil 902 toneladas, sólo considerando residuos en hogares.
Insistió en que la generación de residuos es inherente al ser humano, pero el problema es el consumo desmedido, el consumo basado en modas pasajeras o por un marketing que incita a consumir más de lo necesario, lo cual se nota en diciembre, con la inversión en regalos.
“Los sitios de disposición final, en los meses de diciembre y enero, incrementan su capacidad de recibir basura en un 30%”, precisó Ruiz Méndez.
Estamos generando basura con la inversión que hacemos, dijo, tenemos que cambiar nuestra mecánica por un consumo responsable, en casa también enseñarles a niñas y niños, trabajar con las escuelas, disminuir el consumo masivo y la generación indiscriminada de residuos.
Detalló que de las casi 140 toneladas de residuos generadas al día en México, cerca del 36.26% pueden ser reutilizables, en tanto que el 40.15% es orgánico y el 23.59% son otros residuos ya mezclados, por lo que un reto es separar y crear cadenas de valor diferenciadas.
Qué estamos haciendo, cuestionó, con los orgánicos, lo estamos mandando directamente ahí a los rellenos sanitarios o a los sitios de disposición final, eso genera metano y de acuerdo al Inventario Nacional de Emisiones, el sector de residuos es entre 8 y el 12% del inventario nacional, empezando por el automotriz, el industrial y de ahí el sector residuos.
En cuestión de infraestructura, detalló que el país tiene 132 estaciones de transferencia, 18 mil centros de acopio, 39 plantas de selección, 14 de composta, 11 de compactación y 11 procesos de trituración, lo que significa que de las 140 mil toneladas diarias sólo se tiene la capacidad de recolectar 108 mil y el resto terminan en el medio ambiente, ríos, lagos y playas.
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