El Planeta
Ataques con drones en el mar Negro dejan 11 marineros desaparecidos y elevan tensión entre Bulgaria y Rusia
Dos buques mercantes fueron atacados con drones frente a la costa búlgara, uno de ellos se hundió y dejó a 11 tripulantes desaparecidos
Autoridades búlgaras desplegaron operaciones de rescate después de que dos buques mercantes fueran atacados con drones en el mar Negro.
Dos buques mercantes fueron alcanzados por drones durante la madrugada del martes en el mar Negro, frente a la costa de Bulgaria. Uno de ellos se hundió y dejó a 11 marineros desaparecidos, mientras que la tripulación de la segunda embarcación fue evacuada tras sufrir daños.
De acuerdo con las autoridades búlgaras, el carguero HS Dignity, con bandera de Guinea-Bisáu, se hundió después del ataque. Cinco de sus tripulantes fueron rescatados, pero otros 11 permanecían desaparecidos. El segundo barco, el Chelsea 3, de propiedad ucraniana y registrado bajo bandera de Malta, fue alcanzado por tres drones. Sus 15 tripulantes fueron evacuados y cinco recibieron atención médica, sin que se reportaran lesiones de gravedad.
El primer ministro búlgaro, Rumen Radev, calificó los ataques como inaceptables y señaló que ocurrieron cerca de las aguas territoriales de su país. Aunque las autoridades no han presentado pruebas concluyentes sobre la autoría, Radev afirmó que el resultado de los incidentes beneficia a Rusia y convocó al embajador ruso para abordar lo sucedido.
Desde Moscú no se había emitido una respuesta oficial inmediata al momento de los primeros reportes. Por su parte, Ucrania responsabilizó a Rusia, mientras que representantes de la Unión Europea condenaron los ataques y advirtieron sobre sus implicaciones para la seguridad regional.
Un corredor marítimo cada vez más vulnerable
Los incidentes se producen en un contexto de creciente riesgo para la navegación comercial en el mar Negro, una zona estratégica para Rusia y Ucrania por sus puertos, rutas comerciales y exportaciones agrícolas. La región ha adquirido especial relevancia desde la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022, cuando los ataques contra infraestructura portuaria y embarcaciones comenzaron a afectar de manera recurrente el transporte marítimo.
El nuevo episodio también se registra después de otro ataque ocurrido la semana anterior frente a Bulgaria, en el que un carguero se hundió y sus diez tripulantes quedaron desaparecidos, mientras una segunda embarcación resultó dañada. La repetición de estos hechos aumenta la preocupación por la capacidad de proteger a las tripulaciones civiles y mantener abiertas las rutas comerciales.
Bulgaria, integrante de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y de la Unión Europea, se encuentra en una posición estratégica dentro del mar Negro. Los ataques cerca de su costa elevan la presión para reforzar la vigilancia marítima y aérea, además de coordinar respuestas con sus aliados.
Más allá de las consecuencias humanas inmediatas, los incidentes evidencian cómo el uso de drones amplía los riesgos para la navegación comercial en una zona de conflicto. La afectación de embarcaciones civiles puede repercutir en los costos de transporte, las condiciones de aseguramiento marítimo y la seguridad de las rutas utilizadas para el comercio internacional.
Por ahora, la autoría de los ataques permanece sin confirmación independiente. Las investigaciones y las respuestas diplomáticas serán determinantes para establecer responsabilidades y evaluar las posibles consecuencias para la seguridad regional.
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